Yasmin, Yaz y Ocella pueden causar infartos, apoplejías, embolias.
¿Ha tomado las píldoras anticonceptivas Yasmin o una de sus variantes: Yaz u Ocella? ¿Luego ha sufrido de infartos, apoplejías, embolia pulmonar, coágulos sanguíneos o TPV (trombosis profunda de las venas)?
Si así ha sido, Ud podría tener el derecho legal a reclamar una sustancial compensación económica a través de una demanda por medicamento defectuoso en contra de Bayer Health Pharmaceuticals, fabricantes de Yasmin y Yaz; o en contra de Barr Laboratories, fabricante de Ocella. Dicha demanda podría provenir de Jim S. Adler & Associates.
Yasmin y Yaz son básicamente lo mismo, ambos contienen un ingrediente común: la drospirenona, también conocida como DRSP. Este medicamento puede elevar el potasio en el cuerpo, lo cual puede ocasionar serias lesiones cardíacas y otros problemas de gran consideración para la salud de las mujeres con enfermedades renales o condiciones cardiovasculares.
Yaz es una versión de Yasmin con una dosis menor, mientras que Ocella es la versión genérica de Yasmin. Pero las tres pueden ser dañinas, ya que las tres contienen drospirenona. De hecho éstas son las únicas píldoras para control de la natalidad vendidas en los Estados Unidos que contienen este fármaco dañino.
Yasmin se vende desde 2001, Yaz desde 2005 y Ocella desde 2008.
Si Ud. sospecha que ha sufrido síntomas de estos medicamentos defectuosos pero no está segura, debe saber que entre estos síntomas se encuentran adormecimiento repentino u hormigueo en los brazos o en las piernas, dolor en la mandíbula, brazo izquierdo o pecho, desmayos, mareos, confusión, dolor de cabeza intenso, dificultad en la visión, debilidad en un lado del cuerpo, falta de aliento, hablar pesado, inflamación de la ingle o las pantorrillas y toser sangre.
Si Ud. sufre cualquiera de estos síntomas, consulte un médico. Si entonces se le diagnostica con coágulos sanguíneos, embolia pulmonar, TPV, infarto o apoplejía, busque atención médica y alerte a un experimentado abogado especialista en medicamentos defectuosos del bufete de Jim S. Adler & Associates. El fabricante del medicamento defectuoso debería correr con la carga económica producto de una lesión ocasionada por Yasmin, Yaz u Ocella.
La mujeres jóvenes normalmente tienen una probabilidad extremadamente baja de sufrir un infarto o una apoplejía. Pero equéllas que toman Yasmin, Yaz u Ocella pueden sufrir infartos e incluso la muerte repentina.
Es hora de defenderse en contra de las gigantescas corporaciones farmacéuticas que perjudican a Estadounidenses inocentes. Deje que Jim S. Adler pelee por Usted y por la justicia.